BLW (Baby Led Weaning) y los miedos de una madre primeriza con la introducción de sólidos.

¡Aloha Babies! Tenía muchas ganas de hacer este post sobre la introducción de sólidos en la alimentación de Luk. Siempre me ha dado muchísimo respeto este tema y he pensado que seguramente haya más mamis como yo pasando por esta «situación». Así que intento expicaros desde mi punto de vista y nuestra experiencia como hemos podido (y estamos aún haciendo a día de hoy) dar el salto al BLW.

Siento deciros que no soy ninguna experta, así que os recomiendo antes de leerme a mí, leer e informaros en personas expertas en el tema y profesionales del sector. A mi me ayudó muchísimo el apoyo de nuestra pediatra, los consejos de Juan Llorca, BabySuitebyPau, blw_practicando y los libros y cursos que nos recomendó nuestra pediatra así como Sanitas. Podéis encontrar mil en Amazon. El caso es estar bien informado antes de empezar. Te recomiendo hacer un curso de primeros auxilios para así estar preparados en caso de necesitar hacer una maniobra de emergencia.

Esto último nosotros lo tenemos pendiente y queremos hacerlo tan rápido se pueda – por causa de la situacion del coronavirus-.

El mejor tip que os puedo dar al respeto es: paciencia, seguridad y confianza.

Estos tres han sido mis pilares para empezar. Os prometo que era una histérica con el tema. Me aterraba pensar que se podía atragantar o que se yo con cualquier alimento.

Empezamos con la introducción del sólido más bien tarde, sobre los 7 meses aprox. Lo pasaba fatal cada vez que venía el momento de la comida. De hecho muchas veces era Mr.K quien se ocupaba del tema. Si es cierto que nos dío un susto a los 6 meses con un trozo de sandia, posiblemente por eso me costó tanto la introducción del sólido.

Luk empezó comiendo brocoli muy hervido (era más bien semi puré de brocoli), arroz, aguacate super maduro, mango maduro y yogur. Estos tres alimentos fueron los que poco a poco según veíamos como los gestionaba ibámos introduciendo más alimentos.

Nosotros siempre decimos que la técnica del arroz es el que más nos ha servido. A Luk le encanta el arroz blanco, así que ese alimento nos sirvió para que perfeccionara perfectamente la técnica de la pinza y vieramos la cantidad de granos de arroz que sabía gestionar en su boca. Es un comilón y nunca le he podido dar un trozo grande «en forma de bastón» como suele darse en la introducción de alimentos solidos porque mi hijo es un poco gulas y se lo mete todo en la boca de un bocado… Y esto no apto para mi corazón y mi angustia. Así que la manera que encontramos de «caminar» juntos ha sido con trozos pequeños de la medida del arroz.

Los alimentos que fuimos incorporando poco a poco fueron todos de esa medida al principio, hasta que hubo un día que vimos que en lugar de hacer la pinza para coger grano a grano el arroz, era más bien puñadito a puñadito. A los 12 meses vimos que podíamos incorporar trozos más grandes (como un puñadito de arroz) ya que él sabría gestionarlos con más tranquilidad. Una vez ya casi comía de todo intentábamos en la medida de lo posible que Luk comiera lo mismo que nosotros al mediodía para que así viera que los platos eran iguales, solo cambiaba la forma en la que estaba cortado. A día de hoy aún seguimos esta técnica y estamos super contentos de que Luk sienta que es mayor y come como Papi y Mami.

Ahora que tiene 15 meses intentamos que coma lo más variado posible: salmón, hamburguesa de vacuno, «pilota de la yaya», queso, jamón dulce, tortilla, zanahoria hervida, brocoli, calabacín, lenguado, bacalao, arroz, paella, platano maduro, mandarinas deshuesadas, tomate, aguacate, gambas, pollo, patatas hervidas, galletas maria, tostadas con tomate, kiwi, chocolate, crepes, coliflor, calabaza, mozarella, croquetas caseras de bacalao, todo tipo de verduras, …

Lo que no le gusta en absoluto es: la pasta (a la excepción de la pasta carbonara) ni las patatas fritas. Es raro pero es así. El caso es ofrecerle poco a poco estos alimentos de forma distinta para que pruebe nuevas texturas y sabores. Aunque quién sabe quizás nunca le gustarán estos alimentos.

Una vez superamos la barrera de la introducción de solidos, teníamos que superar la barrera de salir a comer fuera con él.

Al principio de todo me llevaba un potito de crema por si acaso y un tupper con arroz y otro con queso. El arroz y el queso le pirran, así que era la única manera de estar sentados en una mesa de un restaurante todos juntos mientras él se entretenía comiendo con nosotros ;)

Poco a poco fui haciendo caso de mi madre y me fui soltando un poco más. Tal y como me dijo la pediratra lo importante es que él se tome su cantidad mínima de leche diaria, lo demás es extra. Así que si ese día íbamos de restaurante y él no tenía hambre pues no nos agobiábamos, sacábamos tupper que arroz y listo.

La parte buena de todo esto es que no tienes que recoger los granos de arroz que caen al suelo, -como haces en casa- ejejeje.

Poco a poco íbamos fijándonos más en las cartas de los restaurantes para ver qué podíamos pedir para Luk. Jugamos con desventaja porque la mayoría de sitios ofrecen pasta para los más pequeños, y Luk la detesta.

Al final siempre solemos tirar de: plato de tortilla a la francesa, pescado tipo lenguado, hamburguesa de calidad, o incluso a veces nos sorprende cogiendo de nuestro plato como fue la última vez que fuimos de restaurante – antes de la cuarentena del coronavirus- en la Formatgeria de Llivia. Mr.K et moi compartíamos trinxat de la cerdanaya y Luk estiro el brazo y empezó a coger con la mano él también ejjejeje Nos quedamos flipando, pero nos encantó ver que el solito sentía la curiosidad de comer lo mismo que nosotros!!! Al final él se comió la mitad del plato ;)

Os prometo que si me dicen hace medio año que Luk comería todas estas cosas solidas, no me lo creería. Así que mamis, no perdáis la confianza en vuestros babys y sobretodo informaros bien y aconsejaros bien con vuestras pediatras y madres. Nosotros nos hemos sentido muy acompañados en este proceso y ha sido vital saber que era un período de aceptación y que la naturaleza es sabia ;)

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