Lactancia materna. Pros y contras.

Lactancia materna. Pros y contras. Mi experiencia.

¡Aloha Babies! Hoy por fin tengo unos minutos para pasarme por el blog a contaros mi experiencia sobre la lactancia materna. También aprovecharé en este post para daros algunos consejos sobre a lactancia materna, algunos consejos los he leído en diferentes blogs otros en cambio los he ido descubriendo yo misma.

Antes de que os leáis este post quiero deciros, que decidáis o no dar el pecho a vuestros bebés no sois ni mejores ni peores mamis.

Empezaré por deciros que estando embarazada ya me rondaba por la cabeza el tema de si dar o no el pecho. Debo confesaros que no me hacía ninguna gracia el tema. Tengo la suerte de que Mr.K en todo momento me apoyaría decidiera lo que decidiera. Ambos teníamos muy claro que la lactancia materna no es solo cosa de uno, sino más bien de dos: tu hijo y tu. Bajo esta premisa no quise agobiarme mucho, pensé que una vez naciera Luk ya veríamos si se agarraba bien o no, si aceptaría ese reto al igual que yo o no.

Mi intención era aguantar como mínimo 21 días con la lactancia materna y todo lo que viniera de más sería de regalo.

Luk se adelantó y nació con un percentil muy bajo, así que nos tendríamos que poner las pilas en ese aspecto. Si me permitís daros un pequeño consejo en cuanto a lactancia materna, deciros que no dejéis la oportunidad de dar el calostro a vuestros bebés porque es el mejor nutriente que podemos ofrecerle. La naturaleza es muy sabia así que por poco que podáis intentar que esos primeros 5 días aprox vuestro hijo tenga esas vitaminas riquísimas para su cuerpo ;) Luk se agarraba mejor en un pecho que en el otro, pero con la ayuda de dos matronas del Hospital Cima de Barcelona (que son un amor) pudimos conseguir que se agarrase bien al otro rápidamente.

En mi caso, el día después de llegar darnos el alta y estar ya en casa, me subió la leche. Cada cuerpo es un mundo así que no desesperéis si tarda unos días más en subiros o por si lo contrario os sube más rápido. Hasta aquí todo genial. Los días y las tomas iban pasando genial… Hasta que llego la terrible temida crisis de los 15 días.

Crisis de lactancia 15 días después de nacer.

Había leído muchísimo sobre lactancia, había preguntado a mamis amigas mías para saber sus diferentes puntos de vista y también había asistido a clases de preparto dónde sale también el tema de la lactancia; pero nadie me había mencionado la crisis de los 15 días! Así que yo ya os adelanto que pasaréis por esto.

 De hecho también he leído que existen dos crisis más; una a las 6/7 semanas y otra a los 3 meses.

Pero no os alarméis, en el caso de las primera crisis, se tratan de un par de días a una semana dónde vuestro bebé hace un estirón y necesita más tomas de las que hasta ahora habíais tenido. Básicamente está más demandante y parece que no se sacie con un solo pecho. A nosotros nos pilló la crisis de los 15 días en plenas Navidades.

Comentarios típicos que vais a oír.

Imaginaros la casa llena de familiares, la mesa repleta de comida y Luk et moi sentados cada 30 minutos aprox en el sofá. Dándole el pecho y oyendo todo tipo de comentarios. «Este niño te dejará seca». «No me extraña que te hayas adelgazado tanto, si apenas tienes tiempo de comer». «¿No crees que deberíamos llamar a un médico?». «¿Se lo has comentado al pediatra?». «Seguramente necesite vitaminas o suplementos este niño»…

No sigo porque no quiero recordar la infinidad de comentarios que oí esos días de familiares preocupados y abrumados por el tema.

Sinceramente hice de oídos sordos, algo me decía dentro de mi que estaba haciendo lo correcto, que mi hijo debería de tener más hambre o sed de lo normal y yo podía dárselo así que keep calm. Lo peor de todo fue una noche en la que os prometo que estuve a punto de abandonar la lactancia materna. No podía más. Imaginaros varios días sin apenas descansar, toda los familiares en casa, dándo el pecho a demanda cada media hora y cada dos horas…

La noche más crítica.

De repente llega la noche más crítica en la que Luk no paraba de llorar y llorar y pedir pecho. Todavía no habían pasado esos 21 días, estábamos solo a la mitad y en mi cabeza solo pensaba en dejarlo y despertar a Mr.K para que fuera corriendo a la farmacia a buscar un bibe de urgencias o buscar un banco de leche! Por arte de magia, no me preguntéis como, Luk se quedó frito en los brazos de papi unos minutos antes de que yo estuviera a punto de desistir con el tema de la lactancia. Mr.K llego a la conclusión de que yo olía a leche materna y que era como un bucle vicioso.

Pasada esa noche, todo volvió a la normalidad. Así que aquí una superviviente de la primera crisis de lactancia os anima a que no tiréis la toalla.

  

Vale, ahora ya hemos superado los 21 días, sabemos más o menos a que horas tienes hambre y cada cuanto pides la siguiente la toma. El siguiente reto era: Salir a tomar algo con el baby. Nos daba igual si era salir de shopping, que salir a tomar el aire o ir de restaurante con la familly.

El reto era básicamente:

Ver como nos las apañábamos para darle el pecho fuera de casa.

Quiero hacer desde aquí un llamamiento a todos esos restaurantes y cafeterías que por un lado son de difícil acceso tanto para discapacitados como para los cochecitos de bebé , y por otro que tengan espacios habilitados para dar el pecho. Muchas pensaréis que es una bobada, otras en cambio seréis coquetas como yo, y en algunos casos os dará «cosa despechugaros» allí delante de todo quisqui.  

Sacarse el pecho en público.

Un tema super heavy que en pleno siglo XXI no seamos capaces de superar. Digo seamos, porque el problema no solo viene del que mira el pecho con cara de asco o de obseso sino también por la mami que se lo saca con apuro por si es o no politicamente sacarse el pecho allí en público.

Todo se debería reducir a esto: Una madre que da de comer a su hijo.

Pero no. No estamos preparados aún para ver que se trata de eso sin más. En cualquier caso seguramente muchas estaréis pensando en pasaros a la leche artificial para poder seguir teniendo una vida social y salir de casa cuando os rote. Al menos eso se me pasó a mi por la cabeza. «Mala madre» pensé, así que empecé a buscar otras opciones que me ayudasen a seguir dándole de mi leche materna sin tener que despechugarme en publico.

Hace tan solo un par de semanas que empece con el sacaleches y la verdad es que no puedo estar más contenta con este gran invento. Os he dejado en este LINK otro post dónde os hablo de mi experiencia con el sacaleches. 

Sé que en algún momento dejaré de dar el pecho a Luk pero no sé en que momento será ni porque, pero lo que si sé es que está siendo una experiencia super bonita que no para de sorprenderme y enseñarme muchas cosas y crear un vínculo extraordinario con mi hijo que no se puede explicar con palabras y jamás hubiera imaginado.

Cosas a tener en cuenta si de la lactancia materna.

Si ves que no te las apañas, existen algunas mutuas en España que te facilitan una matrona en casa para poder ayudarte con el tema. Yo estoy con Sanitas y pedí ayuda porque al principio de todo me dolía horrores la espalda. No tenía una buena postura ni para mi ni para Luk y eso hacía que se me cargase la espalda. Existen hasta dónde yo sé, 11 posturas diferentes para la lactancia en este link podéis encontrar info sobre ellas: https://www.efesalud.com/posturas-lactancia-dar-pecho

Si te salen grietas o te duele muchísimo cada vez que vas a darle el pecho, posiblemente debas corregir la postura del agarre. Háblalo con la matrona para que te ayude con el tema. ¡Dar el pecho a tu bebé no debe ser un sufrimiento!

Si tu bebé no está cogiendo el peso que debería de coger, no pienses que estas sacando poca leche, quizás el problema es otro así que ante todo tu no tienes la culpa. Se trata de ver que opciones te da el pediatra y seguir adelante ya sea con leche materna , artificial o vitaminas…

Si generas mucha leche, ayuda a otras mujeres a través del banco de leche.

Si tienes mucha leche y te sientes los pechos a explotar no dudes en ayudar a otras mujeres a través del banco de leche. Es algo que todavía no se conoce mucho y que es de gran ayuda a todas esas mamis que por otros motivos no pueden dar el pecho a sus bebés. Aquí podéis encontrar más info:  https://www.aeblh.org/

Si en vas a tener que incorporarte al trabajo pronto puedes aprovechar ahora que estas de baja por maternidad para hacerte un banco de leche en tu nevera y congelador. De esta manera tendrás reservas para cuando tu bebé no esté contigo durante la jornada laboral. En este LINK dónde os hablo del tema del  sacaleches encontraréis una foto que nos dio la pediatra con los pasos a seguir para descongelar y la conservación de la leche ;)

Creo que no me dejo nada en cuanto a mi experiencia con la lactancia materna.

En tout cas, os animo a todas las mamis al menos a intentarlo mínimo 21 días ;)

No te pierdas este otro post dónde os hablo de mi experiencia con el sacaleches y biberones para seguir con la lactancia materna.

 

 

 

 

 

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