Todas esas cosas que pueden ocurrir en un embarazo y no sabías.

¡Aloha Babies! Ya estamos de 33 semanas y me apetece mucho contaros la experiencia de mi segundo embarazo. El embarazo de Koa está siendo realmente muy distinto al de Luk, y no solo por tratarse de un embarazo en plena pandemia Covid-19.

Empezaré diciendo que el embarazo de Luk fue un sueño, todo fue genial, las analíticas perfectas, el crecimiento del bebé genial, ninguna anécdota rara salvo que engorde unos 14/16 kilos y los perdí a un 60% justo al darnos el alta del hospital. A los 15 días me faltaban tan solo 5kilitos aprox para volver a mi peso anterior.

Dicho esto, esta vez me enteré del embarazo mucho antes que con el primero. A la semana 5 aprox. Me sentía super rara, tanto que pedí hora de revisión ginecológica y hora para el endocrino «por si aca». Al final el predictor nos dió positivo el 18 de Enero y no pudimos estar más contentos!

Estaba arrastrando un resfriado pero no quería medicarme ya que estaba embarazada de muy pocas semanas así que le di al agua con limón y genjibre como si no hubiera un mañana. Aún así yo creo que jamás ha llegado a curarse del todo; si terminas de leer el post entenderás mis dudas.

Sobre la semana 8 de embarazo me hice un esguince de tobillo con un juguete de Luk probablemente (aún no tengo claro qué pasó). El caso es que con el embarazo tampoco podía medicarme, así que todo fue a base de hielo e ibuprofeno. Al cabo de unos 15 días por suerte volví a caminar fenomenal.

Para aquel entonces ya casi entrábamos en el confinamiento así que imaginaros el poco deporte que pudimos hacer, y lo mucho que nos gustó cocinar esos días encerraditos en casa en família. Creo que no he engordado tan rápido en mi vida. Por suerte no me pasé de la raya esos meses… de hecho en los últimos análisis de la semana 25 casi estoy anémica y con vitamina D baja (obviamente). A todo esto al principio del desconfinamiento cuando ya por fin nos dejaban salir a la calle me cogían unos ataques de tos repentinos y sin freno a partir de las 20h de la tarde.

¿Tendría el Covid-19? Las hormonas no ayudan en estos casos y google tampoco. Así que en uno de esos ataques me fui de urgencias para ver si podían frenarme ese ataque de tos y sensación de asfixia. Resulta que el médico de urgencias tenía bastante claro que tenía un cuadro de «asma gestacional» algo así como un asma que viene para el embarazo y después se va. ¡Vaya, que suerte tengo que una de cada 1000 embarazadas les pase, y a mí me haya tocado! Venga una cosa rara más para contar ;)

Pedí hora al neumólogo y me dijo que dado que estaba embarazada no podría hacerme las pruebas del asma ni de alergia… Eso sí! Me receto ventolín y otra cosa más parecida a base de corticoides para poder respirar mejor (y ser persona otra vez) y que el feto no se quedase sin oxigeno durante esos ataques de asfixia/tos.

Ni os imagináis la mejora! Todo esto por mi parte, la del embarazo como tal, pero no acaba aquí la historia.

Al rededor de la semana 20 de gestación detectaron a Koa un FOCI. Vale, aquí Google tampoco es buen amigo. Por suerte tengo una ginecóloga de 10 que me pudo tranquilizar y tranquilizar a mis hormonas (estas sobretodo) y me explico que no era un problema grave siempre y cuando el cuadro del feto fuera favorable junto con otras medidas que se toman en la ecografía morfológica. Aún así decidí para descartar otras cosas «raras» y «sustos» un analisis de sangre -privado- en el que se muestran desde 7 a 12 enfermedades aprox. Koa, está super sano así que no hay de que más preocuparse, ese FOCI desaparecerá en algún momento y quedará en otra anécdota del embarazo.

Ahora en la semana 33 en la última eco, en la que por descontado Mr.K tampoco pudo entrar; me comentaron que Koa venía con un percentil a priori de 6 (no llega ni a los 2kg) . Vamos que si Luk vino con un 12 y peque, Koa viene con un 6 (si la cosa no cambia) será un minion, … entonces el tercerx que será ??? un Lilipud? Aiiins, vamos a sacar un poco de humor a la noticia porqué sino no hay quien aguante el chaparrón en la consulta sola – puñetero covid!-

Ahora me encuentro básicamente en la semana 33 «macerando» a Koa comiendo mucha proteina y haciendo reposo, relax y tomándome las últimas semanas del chill total. Vamos que quien va desear que me ponga de parto será el padre… Suerte que esta semana hemos encontrado una chica que vendrá a ayudarnos en casa con las tareas del hogar hasta que demos a luz. Por supuesto la ayuda incondicional de mis padres y mi hermano que sin ellos sería super complicado poder llevar a cabo una empresa y dos proyectos junto con Luk y el embarazo….

En cualquier caso, cada embarazo es un mundo y lo que para mí es una montaña como el Himalaya, para otra mujer puede ser una montañita de arena… Lo importante es hacer caso a los profesionales y disfrutar al máximo de lo poderoso y mágico que es nuestro cuerpo. ¿No créeis?

Que ganitas tenemos de tenerte en brazos Koa.

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